sábado, 5 de junio de 2010

Reflexión del Módulo I

Los alumnos del siglo XXI deben estar preparados para enfrentarse a un mundo muy diferente al de las generaciones anteriores. Para ello la escuela y los docentes deben proporcionarles las herramientas básicas no sólo para salir al mercado laboral, sino para desenvolverse en la vida cotidiana.
Entre los cambios que se presentan se hallan los nuevos roles que adoptan los docentes y los alumnos.
El nuevo enfoque del aprendizaje centrado en el alumno otorga a éste un rol mucho más independiente, participativo y comprometido con su aprendizaje, ya que se les da más libertad en la elaboración de las actividades, en la selección de temas, materiales y en la construcción de su propio conocimiento. Alumnos y docentes comparten la responsabilidad del aprendizaje y de los logros en un ambiente de intercambio, en la que todos colaboran con todos: con sus pares, con otros docentes y con la comunidad.
Al estudiar contenidos en relación con otras áreas y con el mundo real, las actividades resultan más atractivas, le dan un sentido más práctico, involucrándose y asumiendo compromisos.